El Rey y el Mendigo

By Dennis On enero 18, 2013 Under Para Jovenes, Sobre la Vida, Sobre la Vida Cristiana, Varios

El Rey y el Mendigo es una corta historia que nos recuerda la gran verdad de la Biblia “Dad y se os dará” o expresado en las palabras del Apóstol Pablo:

El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.

2 Corintios 9.6

El Rey y el Mendigo

El Rey y el Mendigo

Una vez un mendigo que estaba tendido al lado de la calle vio a lo lejos venir al rey con su corona y su capa. Pensó:
- “Le voy a pedir, él es un buen hombre, de seguro me dará algo”.
Cuando el rey pasó cerca, le dijo:
- "Majestad, ¿me podría, por favor, regalar una moneda?" (… aunque en su interior pensaba que él le iba a dar mucho).
El rey le miró y le respondió:
- “¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy yo tu rey?”
El mendigo no sabía que responder y sólo atinó a balbucear:
- “¡Pero, Majestad…yo no tengo nada!”.
El rey contestó:
- “¡Algo debes tener!… ¡Busca!”.
Entre asombro y enojo, el mendigo buscó entre sus cosas y vio que tenía una naranja, un bollo de pan y unos granos de arroz. Pensó que el pan y la naranja eran mucho para darlos, así que en medio de su enojo tomó 5 granos de arroz y se los dió al rey.
Complacido, él dijo:
- “¡Ves como sí tenías!”.
Y le dio 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz.
El mendigo dijo entonces:
- “Majestad… creo que por aquí tengo otras cosas…”.
Pero el rey lo miró fijamente a los ojos y, con dulzura, le comentó:
-“Solamente de lo que me has dado de corazón, te puedo yo devolver”.

El Mendigo y el Rey Reflexión

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que midiereis, se os volverá a medir.

Lucas 6.38

¿Has estado dando realmente lo mejor te ti para Dios o solo has estado dando lo que te era cómodo y placentero dar? ciertamente muchas veces creemos hacer lo correcto y lo mejor cuando solo estamos haciendo lo más cómodo para nosotros mismos.

¿Hay algo que Dios te este pidiendo que exija un sacrificio de tu parte que no deseas realizar?

No, sino que ciertamente por precio te lo compraré, pues no ofreceré al SEÑOR mi Dios holocausto que no me cueste nada.

2 Samuel 24.24

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